o mas bien multitud,
empujones por doquier, baile, vasos, cigarros.
Ahi, de repente todo desaparece.
Una mirada predomina entre las demás.
Una mirada que se clava en el alma,
en la memoria.
Una mirada sin nombre, sin edad, sin gustos,
Dos miradas que se cruzan: la mia y la desconocida.
Una mirada perdida tras unos dias.
Solo permanece en el recuerdo de una noche
llena de gente, que desaparecíabajo el efecto hechizante de una mirada.
A la sombra de mis sueños
mis ojos con vida propia recorren montañas,
parajes, desiertos, selvas y mares
buscando la mirada sin la que no pueden dormir.



